Desde el 1 de enero de 2026 está en vigor en Cataluña una nueva normativa que regula de forma específica el alquiler de temporada y el arrendamiento de habitaciones, introducida por la Ley 11/2025, de 29 de diciembre, con el objetivo de evitar el uso fraudulento de contratos temporales y reforzar la seguridad jurídica en el mercado del alquiler.
Arrendamiento de temporada: qué cambia
La ley establece que se considera arrendamiento de vivienda habitual o permanente todo contrato destinado a cubrir la necesidad de vivienda de la persona arrendataria, con independencia de su duración.
Solo quedan fuera de este régimen los contratos con finalidad turística, vacacional o recreativa, siempre que dicha causa conste expresamente en el contrato.
En los arrendamientos temporales por motivos laborales, profesionales, académicos, médicos o situaciones provisionales, se aplican normas propias del alquiler de vivienda habitual, entre ellas:
-
Fianza y garantías
-
Actualización y límites de renta (especialmente en zonas tensionadas)
-
Reglas sobre gastos y mejoras
Además, la causa de la temporalidad debe constar en el contrato y acreditarse documentalmente, depositándose junto con la fianza en el Incasòl. Si no se justifica, el contrato se presume de vivienda habitual.
La ley también prevé que, si se prorroga un contrato temporal o se firma uno nuevo con el mismo inquilino y la misma vivienda sin acreditar la causa temporal, el contrato quedará sometido al régimen del arrendamiento de vivienda permanente.
Alquiler por habitaciones: nuevas reglas
La nueva normativa regula expresamente el arrendamiento de habitaciones, definiéndolo como la cesión del uso exclusivo de una habitación con derecho a utilizar las zonas comunes.
Este tipo de alquiler debe respetar:
-
Los límites de ocupación y superficie por persona
-
Lo establecido en la cédula de habitabilidad
En viviendas situadas en zonas de mercado residencial tensionado, la ley impone un límite claro: la suma de las rentas de todas las habitaciones no puede superar la renta máxima del alquiler unitario de la vivienda.
Conclusión
La Ley 11/2025 refuerza el control sobre el alquiler de temporada y por habitaciones en Cataluña, exigiendo una correcta identificación de la finalidad del contrato y el cumplimiento estricto de los límites legales. Una redacción inadecuada puede implicar que el contrato quede automáticamente sujeto al régimen del alquiler de vivienda habitual.