Por fin ha llegado la tan esperada Sentencia del TJUE sobre el IRPH¡¡¡¡¡¡

Os daremos unas pinceladas sobre esta Resolución:

1.- Permite el control judicial de la abusividad de este índice, caso por caso, posibilidad que hasta ahora había negado el Tribunal Supremo. Es decir, que el Juez debe analizar en cada supuesto si el cliente ha sido suficientemente informado del alcance de la cláusula.

2.- Por tanto, habrá que analizarse si el Banco suministró la información necesaria y adaptada a la comprensión del cliente, teniendo en cuenta la complejidad, funcionamiento y consecuencias económicas del contrato. Será la entidad bancaria, la que tendrá que probar que cumplió con la debida diligencia de información previa a la celebración del contrato.

3.- No declara nulo el IRPH porque la nulidad o validez de una cláusula es algo que sólo pueden determinar los Tribunales de los Estados miembros de la UE.

4.- Que el hecho de que el IRPH se publique oficialmente ello no impide que se pueda controlar su abusividad.

5.- En caso de que un Juez declare abusivo y nulo el IRPH, la Sentencia del Tribunal Europea dice que el Juez nacional puede, o dejar el préstamo sin interés si el contrato puede subsistir sin él o sustituirlo por otro índice más favorable para el consumidor, siempre que éste muestre su aceptación.

6.- En nuestra opinión es una Sentencia que, de una parte, deja la via abierta al control de transparencia del IRPH, lo que hasta este momento el Tribunal Supremo había rechazado, por lo que el consumidor puede, al menos, discutir su validez ante la Justicia, quedando en la incertidumbre si los Jueces acordarán la devolución de lo pagado por IRPH o se “inventarán” un índice “presuntamente más favorable” para los consumidores.

7.- Por último, queda por ver lo que dictaminará el Tribunal Supremo sobre la aplicación de esta doctrina, órgano que, hasta ahora ha resuelto más a favor de los intereses de la banca que del consumidor.

Desde nuestro despacho instamos a que el consumidor se informe de sus derechos, que se atreva a defenderlos, que negocie, y si, no hay otro remedio, que demande a la Banca.